01/01/2018
Antigua Roma al Día

Seguro que muchos de nosotros hemos oído, e incluso repetido montones de veces que el año romano no siempre comenzó el 1 de enero. Y es que a todos nos gusta buscar anomalías en la cotidianidad, aunque solo sea para pensar en lo raro que sería comenzar el año en marzo. Pero, ¿es real esta afirmación? Y si lo es, ¿cuándo se cambió el inicio del año al 1 de enero? Si crees saber la respuesta a estas preguntas, mejor lee este artículo (quizá te sorprendas).
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Es cierto que la propia tradición romana explicaba que el calendario de la Roma más arcaica, allá por la época del rey Rómulo en el siglo VIII a. C., tenía tan solo diez meses, en lugar de los doce a los que los propios romanos de periodos posteriores estaban acostumbrados. Enero y febrero no existían en este año primigenio, que tenía por inicio el mes de marzo y como final el de diciembre. Marte, quien daba nombre al mes de marzo, era el padre de toda Roma al haber engendrado con Rea Silvia a los gemelos Rómulo y Remo. Por ello parece lógico que a él se le otorgara el honor de presidir sobre el primer mes del año, así como a Venus, protectora del mes de abril y también madre engendradora en el mito de Eneas, hacerlo sobre el segundo.

mosaico año romano susa marzo martius

Numa Pompilio, el segundo rey de Roma -de nuevo, según contaba la tradición romana posterior-, estableció un nuevo calendario para mejorar el de Rómulo, en muchos sentidos imperfecto. Así se añadieron dos meses más para tratar de paliar la inconexa relación que había entre los meses y las estaciones del año. Febrero, dedicado a los espíritus sagrados, seguramente se convirtió en el cierre del año. Al ser el último, no necesitaba tantos días como otros meses para completar el ciclo que ideó Numa, por lo que se quedó con 28 y desde entonces, por miedo a importunar a los espíritus, jamás nadie se atrevió a modificarlo. Pero, ¿donde se colocó enero?

Para responder esta pregunta primero debemos narrar brevemente esa historia que quizá conozcas o hayas oído alguna vez, la que cuenta cuándo se cambió el inicio del año al 1 de enero. ¿Seguro que la conoces? ¿Por qué no la lees de nuevo?

En esta difundida historia se cuenta cómo en el año 154 a. C. los romanos, preocupados por la amenaza que suponían los segedenses en Hispania, decidieron cambiar el inicio del año, que hasta entonces había sido en marzo, al 1 de enero. Así hicieron posible que los cónsules fueran elegidos el 1 de enero del año 153 a. C. para viajar a Hispania y combatir antes de la llegada de la primavera. A grandes rasgos, quienes cuentan esta historia suelen terminar diciendo que fueron los hispanos, y concretamente los segedenses, los culpables de que el año comenzara desde entonces el 1 de enero. Una historia redonda que hace gala de la importancia de los pueblos de la Península Ibérica contra el poder romano entregándoles el orgullo de haber provocado un cambio en su calendario. Una historia ideal; idealmente falsa.

Es cierto que a partir del año 153 a. C. los cónsules pasaron de ocupar sus nuevos cargos cada 15 de marzo para hacerlo cada 1 de enero, es decir, el comienzo del año político cambió su fecha -como lo había hecho varias veces a lo largo de los siglos anteriores, atendiendo a las necesidades de cada momento-. También es cierto que el motivo fue el que cuenta esta historia: llegar antes a Hispania para continuar la guerra contra los pueblos indígenas. Sin embargo, el año civil y religioso por el que se regían los ciudadanos de Roma llevaba por entonces varios siglos comenzando el día 1 de enero.

Según cuentan los historiadores romanos, fue seguramente el rey Numa quien en el siglo VIII-VII a. C. quien colocó el mes de enero en la primera posición del nuevo calendario. Ianuarius, mes dedicado al dios Jano, divinidad protectora de los finales y los comienzos que con sus dos cabezas podía ver el pasado y el futuro, fue el mes que abrió el calendario romano desde mucho antes de lo que los propios romanos podían recordar con claridad.

A pesar de todo, la realidad es mucho más compleja: ni los propios autores clásicos tenían claro si alguna vez llegó a existir el año romuleano de diez meses o si febrero fue alguna vez el último mes del año, como atestiguan Ovidio en sus Fastos -I, 44 y II, 51- o Plutarco -Vida de Numa, 18-19-. Aun así estos y otros autores sí coincidieron en que desde su inclusión en el calendario, ya fuera en época de Rómulo o de Numa, enero fue siempre el mes que dio inicio al año romano.

mosaico susa enero ianuarius

Debemos eliminar los mitos de la historia repetidos una y otra vez hasta la saciedad, copiados unos de otros sin parar. Una rápida revisión de las fuentes desmonta totalmente el cuento que todos hemos leído alguna vez y nos muestra una historia mucho más cercana a la realidad. La próxima vez que leáis que el año comienza el día 1 de enero desde el año 153 a. C. gracias a los segedenses, enviadles este artículo para que sepan la verdad.

Y si quieres saber más sobre el calendario romano te recomendamos nuestro libro: Un año en la antigua Roma. La vida cotidiana de los romanos a través de su calendario.

Néstor F. Marqués – Coordinador Antigua Roma al Día

Comentarios (1)

  1. Siempre contigo se aprende. Gracias

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